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El mercado de lubricantes en México

Retos y oportunidades

Los lubricantes son sustancias que se utilizan para reducir la fricción y el desgaste entre las superficies en movimiento, así como para mejorar el rendimiento y la vida útil de los motores y las máquinas. Los lubricantes se clasifican en diferentes tipos según su origen, composición, viscosidad y aplicación. Algunos de los tipos más comunes son los aceites de motor, los aceites para transmisiones y engranajes, las grasas, los fluidos hidráulicos y los refrigerantes.

El mercado de lubricantes en México es uno de los más importantes y dinámicos de América Latina, y se proyecta que crezca a una tasa compuesta anual (CAGR) del 3.50% entre 2021 y 2026, alcanzando los 765.51 millones de litros. Este crecimiento se debe a varios factores, como el aumento de la población, el desarrollo económico, la expansión de la industria automotriz, la generación de energía y la reforma energética.

La industria automotriz: el principal impulsor del mercado de lubricantes

La industria automotriz es el principal consumidor de lubricantes en México, representando alrededor del 62% del total en 2020. México es el sexto productor mundial de vehículos y el cuarto exportador, con más de 4 millones de unidades fabricadas y más de 3 millones enviadas al extranjero en 2019. Además, México cuenta con una amplia red de autopartes, con más de 600 empresas que emplean a más de 800 mil personas.

El crecimiento de la industria automotriz se debe a la competitividad de México como plataforma de producción y exportación, gracias a su ubicación geográfica, su mano de obra calificada y sus acuerdos comerciales con más de 50 países. Asimismo, la demanda interna de vehículos se ha incrementado por el aumento del poder adquisitivo, la renovación del parque vehicular y el desarrollo de la infraestructura vial.

Todo esto implica una mayor necesidad de lubricantes para mantener y optimizar el funcionamiento de los motores y las transmisiones de los vehículos, tanto de gasolina como de diésel. Según el tipo de producto, el aceite de motor es el más consumido, seguido por el aceite para transmisiones y engranajes y las grasas. Dentro del aceite de motor, se observa una tendencia hacia el uso de lubricantes sintéticos y semisintéticos, que ofrecen mayor protección, durabilidad y eficiencia que los minerales.

La generación de energía: el segmento de más rápido crecimiento

La generación de energía es otro sector clave para el mercado de lubricantes en México, y se espera que sea el de más rápido crecimiento en el período de pronóstico. México es el decimotercer productor mundial de energía eléctrica, con una capacidad instalada de más de 80 mil megavatios (MW) y una generación de más de 300 mil gigavatios hora (GWh) en 2019. La mayor parte de la electricidad se produce a partir de fuentes térmicas (gas natural, carbón, combustóleo y diesel), seguidas por las renovables (hidroeléctrica, eólica, solar y geotérmica).

La reforma energética de 2013 abrió el mercado eléctrico a la participación privada, tanto nacional como extranjera, lo que ha impulsado la inversión y la competencia en el sector. Asimismo, la política energética del gobierno actual busca aumentar la soberanía energética, diversificar la matriz energética y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Estos objetivos se traducen en una mayor demanda de lubricantes para operar y mantener los equipos de generación, tanto convencionales como renovables.

Los lubricantes utilizados en la generación de energía deben cumplir con altos estándares de calidad, seguridad y desempeño, ya que están expuestos a condiciones extremas de temperatura, presión y contaminación. Algunos de los tipos de lubricantes más empleados son los aceites para turbinas, los fluidos dieléctricos, los aceites para compresores y los refrigerantes. Dentro de estos, se espera que los aceites para turbinas sean los de mayor crecimiento, debido al aumento del uso de turbinas de gas natural y turbinas eólicas.